miércoles, 4 de marzo de 2015

M.W

   El día que vengas... Seguiré haciendo cómo si nada. Continuaré regando las plantas de plástico, sonriéndole a tu foto de la nevera. ¿Te acuerdas?. Es del verano en la playa. Me empujaste en la arena, y caímos haciendo la croqueta, llenos de risas y con sabor a mar. A lo mejor fui yo... No lo recuerdo, pero el cielo no podía ser más azul...
   Me acuerdo muchas veces de ti. De cómo tenías el pelo, del sonido de tus carcajadas, del pánico que tienes a perderte.
   Aquí todo sigue igual. Igual pero no. Diferente.
   Las plantas siguen sin crecer. No lo entiendo. Se me escapa.
   La casa está muy blanca; sí, todo muy blanco y muy IKEA... Menos mi armario, ya sabes, mi ropa toda negra. Ahora guardo unas mayas y unas deportivas. Nunca lo pensaste.
   Todo sigue igual, pero te sorprendería cómo he cambiado. Estoy feliz, y llena; cómo tu, pero diferente. Algo nuevo, inefable.
   Tengo el pelo más corto, las ojeras más marcadas, y...La risa muy floja. Estoy a gusto. Conmigo, contigo, sin mi...
   ¿Te cuento una cosa?. Si te quedas a escucharla... Me alegro que estés ahí. En el espejo. Por mi, cada vez que me asomo. Mi YO tan TÚ. Mi yo tan presente reflejado en pasado.
   Cuánto hemos cambiado, y cómo me alegro. Gracias. Sigue cambiando.
   Sonríe.