lunes, 1 de enero de 2018

Canción de cuna, para niñas grandes.

Ven aquí pequeña, que te cuide las heridas,
que te seque las lágrimas que seguro están por venir
y haga de mis brazos, para ti, fortaleza que no sea de papel.

Ven aquí pequeña, que te cuente las heridas,
que haga inventario de tus lunares a la luz de una bombilla
y le haga ver al mundo cómo tú, le plantas cara a diario.

Ven aquí pequeña, que te calme las heridas,
que confíe en tu forma de hablar, escondiendo las verdades,
y resérvame un baile, que juntos, podamos bailar descalzos.

Ven aquí pequeña, que te cierre las heridas,
que te dibuje en un papel que no hacen falta caballeros andantes, 
y cambia corona, por corbata y maletín, que no te pueden quedar grandes. 

Ven aquí pequeña, que te lama las heridas,
que no deberías contar las copas rotas tropezando con la prisa,
y que diciendo adiós, a  veces te dices hola a ti misma. 

Ven aquí pequeña, que te cicatrice las heridas,
que te aparte el pelo de la cara, de los ojos, despacio,
y duérmete aquí, conmigo, que tu vigilia es mi parte favorita del día.

Ven aquí pequeña, que te bese las heridas.
Ven aquí pequeña, que te esconda las heridas.
Ven aquí pequeña, que te acuno hasta que pase.
Ven aquí pequeña, que el sueño lo cura todo.
Ven aquí, pequeña.