lunes, 23 de junio de 2014

Come what may.

   Escuchas esa canción. Sí, esa que hace mil años que no escuchabas, y piensas en todo lo que has cambiado tu en ese tiempo. No puedes evitar que una pequeña y tímida lagrimita asome por esos ojos. Pero la nostalgia no es tan mala como dicen, ¿no?.
   No sé vosotros, pero soy de poner las canciones que me gustan una, y otra, y otra vez. ¿Por qué no?. Nunca tendríamos que dejar de repetir esas cosas que nos hacen sentir vivos y llenos. Y sabemos que no nos vamos a cansar en la vida de ellas.
   Defiendo las canciones en bucle. Llamémoslo, un pequeño secreto a voces. Pequeñísimos placeres de la vida.
   La piel de gallina, mientras esa voz, ESA perfecta y nítida voz, inunda mi cabeza. ¿Cómo puede ser tan cálida y familiar una voz?. No me lo explico. Pero lo entiendo.
   Se acaba. Le vuelvo a dar al play. Me vuelvo a emocionar. A la enésima vez, me arranco a cantarla, ya entiendo por qué parece que va a llover; pero me da muy igual.
   Recuerdo lo importante que era para mi esta canción, y me maldigo una y otra vez por haber dejado de escucharla. ¿Renunciamos a nuestra esencia con el paso del tiempo?. No me parece nada justo... Y...¿la culpable?, por supuesto, una servidora.
   Porque... Quién sabe más de mi, ¿la niña que fui con 14 años, o la mujer que creo que soy ahora con 19?. Mmm, ya van muchas preguntas. Puede, que gane la de 14. Simplemente, porque es mi esencia; la versión alpha de mi misma. Sí, me gusta cómo suena eso.
   ¿Aspiramos a una versión más completa de nosotros mismos?.  Puede que sólo intentemos escapar de nosotros.
   Es verano, la gente sueña con reinventarse día tras día, dejando de lado la esencia.
   Pase lo que pase, no voy a olvidar quién soy, o quién fui; sin dejar de lado quién quiero ser. Un verdadero lío, ¿verdad?. Pero yo me entiendo.
   No voy a colgar mis viejas Converse rojas, por mis tacones de aguja; al igual que no voy a dejar de calzarme unos taconazos y comerme la ciudad.
   Puede que hable desde la más absoluta nostalgia. No sé. Muchas cosas en poco tiempo. Pero... Pase lo que pase.
   En esencia soy la misma. ¿No?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario